Pablo Huneeus
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Capítulo I
SEÑOR FISCAL DEL MINISTERIO PÚBLICO
por Pablo Huneeus

Comienzo del libro “Papelucho”, de Marcela Paz (Ester Huneeus Salas):

“Lo que sucede es terrible. Muy terrible, y anoche me he pasado la noche sin dormir pensando en esto. Es de aquellas cosas que no se pueden contar porque no salen por la boca. Y yo sé que mientras no la haya contado no podré dormir. Le pregunté a la Gladys, la cocinera que hacía ella cuando tenía un secreto terrible.
—Se lo cuento a otra —me contestó.
—Pero ¿si es algo que no se puede contar a nadie?
—Entonces, lo escribo en una carta.”

Carta que escribe un sobrino de misia Ester, por algo terrible que sucede:

Santiago, 31 de enero de 2007
Señor don Alejandro Ríos Carrasco
Fiscal jefe de la Fiscalía Local de Osorno
Ministerio Público
Osorno, Xª Región de Los Lagos.

Señor Fiscal del Ministerio Público:
PABLO HUNEEUS COX, sociólogo y escritor, 2.557.699–3, casado, domiciliado en Vía Gris 9425, Vitacura, viene en denunciar ser víctima del delito de sustracción de menores (Código Penal, artículos 141, 142 y 142bis) perpetrado en la persona de su hijo menor de edad, CAMILO JESÚS HUNEEUS GUZMÁN, 17.353.119– 2.

El infrascrito presume como autora del delito a su madre biológica, la agricultora y médico veterinario ANITA ZULEMA GUZMÁN VALDEAVELLANO, 7.498.350–2, domiciliada en su fundo de Chacayal, Osorno.

Contraviniendo un permiso que lo autorizaba ir a Alemania en gira de estudios, el 2 de diciembre 2006 mi hijo fue inducido a salir del país sin integrar gira alguna y con destino a España. No se sabe de su paradero ni si acaso cumplirá con la comparecencia judicial a que está citado para el 16 de febrero de 2007.

En efecto, el Departamento de Control de Fronteras de la Policía de Investigaciones informa que, como consta en certificado adjunto, ese día el menor pasó los controles del aeropuerto Arturo Merino Benítez con una autorización emitida por una jueza suplente de Osorno. Ese documento, agrega extrañado el oficial de turno, le permite únicamente viajar a Alemania en cuanto integrante de la gira de estudios organizada por la Deutsche Schule, Instituto Alemán de Osorno, calle Los Carrera 818.

Por su parte, la profesora encargada de esa gira, doña CATALINA ELENA SURBER MACHADO, domiciliada en Francisco Bilbao 787, Dep. 412, de esa ciudad en noviembre 2006 informó que Camilo no integraba la gira, por lo cual el colegio no se hacía responsable de su viaje ni apoyaba la idea de la doctora en animales de sustraerlo del país por el paso Puyehue hacia Argentina.

Así todo, la directora de ese enclave alemán, doña CARMEN NORMA STOLZENBACH GÜNTHER, 6.650.857–6, se presenta al Juzgado de Familia de Osorno a declarar que Camilo efectivamente forma parte de la gira y que, siempre bajo la responsabilidad y cuidado del colegio, ha de participar en variados seminarios en la Bundesrepublik.

A estas dos docentes que considero encubridoras del delito, añádase en calidad de cómplice al sostenedor de ese establecimiento, señor ROBERTO ALFONSO VERGARA SCHOLZ, 10.398.487– 4, domiciliado en Lomas de Pilauco Nº 18, Osorno.

Este hombre, veintidós años mayor que Camilo, abogado financiero de la Pontificia Universidad Católica, sería el ideólogo del crimen. Por razones no del todo claras, hace años actúa de amigo, confidente y auto proclamado “protector” de mi hijo. El niño es rubio, de grandes ojos azules y tez clara, lo que junto a su inteligencia, lo torna sumamente atractivo a sujetos de ascendencia germana.

Ya antes, cuando él tenía siete años, Vergara Scholz aparece implicado en prolongar la sustracción. En efecto, cuando su madre a los 35 años de edad da a luz a éste su único hijo, lo inscribe con el apellido paterno TOMPKINS y se lo lleva a escondidas al sur. (Secuestro parental)

Seguramente porque el niño a esa edad hace preguntas, opta por ponerle, recién cuando tiene siete años, su verdadero apellido paterno. ¿Cómo hacerlo sin alertar al Pablo ni exponerse a que padre e hijo se conozcan? Entra su protector a cooperar en la ejecución del escamoteo, orquestándole en el Juzgado de Letras de Río Negro un camuflaje a su verdadera identidad.

En lugar de avisarme que se encuentra en Osorno esa criatura mía, Vergara Scholz asegura que Camilo es oriundo de Chahuilco (lo que es falso, pues nació en Viña del Mar) y que “el apellido Tompkins, de origen inglés, resulta muy difícil de pronunciar y de escribir”, en cambio Huneeus, de tan “fácil pronunciación y escrituración no presenta dificultades en nuestro medio”. (Causa Nº 17.474 de 1996.)

Así logra que detente mi apellido sin mediar mi reconocimiento, con lo cual prolonga en su favor el cautiverio de Camilo. Los cachorros, aunque sean hijos de tigre, son presa fácil cuando no hay padre cerca.

Gestiones por conocerlo y establecer una relación normal con el niño, (régimen de visitas) habían antes fracasado. Asimismo, intentos de ubicarlo en la zona no resultaron por ignorar yo que estaba oculto bajo una “chapa” y su propia abuela, doña ZULEMA DOLORES VALDEAVELLANO JONES, 744. 298–K, también domiciliada en Chacayal, Osorno, me dijo que “Anita se fue con su familia a vivir a los Estados Unidos”.

Incluso, luego de esa conversación llegó a mi casilla 22 del Correo 30 de Santiago, un sobre con matasellos de Miami, Adentro, una postal de Cornell University con un distante saludo de Anita, donde informa de su puño y letra lo bien que se vive en la gran democracia del norte. “¿Y tú cómo estás?”, concluye.

El tiempo ha demostrado que el motivo para esconder al menor en el campo y privarlo a temprana edad de referente masculino fue la perversa compulsión por esclavizar niños. Al usar una madre a su hijo como objeto de deleite psicológico, y exponerlo por afán de lucro a afectos indebidos, tanto de sus entrañables amigas, como de santos varones, no considera ella los estragos que ese cautiverio provoca a una personalidad en formación.

Pude finalmente conocerlo en 2004, siempre bajo el control de su “protector”, que me permitió ¡tan amable! juntarme con Camilo en su oficina.

Pero ya era tarde, el daño estaba hecho. Es hoy un muchacho que denota haber sido abusado, al menos sicológicamente, y que no lleva bien la emasculación paterna a que fue sometido.

Volviendo a la autorización de marras, el abogado Vergara Scholz llega a cometer perjurio flagrante al aseverar ante la justicia que Camilo no está obligado a comparecer en la Audiencia de Juicio (para extraer más dinero) del 16 febrero próximo. Esto, en circunstancias que tanto él como la médico veterinaria estaban presentes cuando la jueza titular, doña VERÓNICA VYMAZAL BASCOPE, explica los motivos para decretar la concurrencia del menor y el modo en que prestará declaración.

Luego, ante la consulta de la jueza suplente a cargo de ver la autorización, doña LORENA RIQUELME MOREIRA, si acaso está el menor citado a comparecer a dicha audiencia, Vergara Scholz responde que no, pues dicho requerimiento “resultó ser totalmente inexistente”.

Extrañamente, a pesar de que mi abogado le reitera que está decretada su comparecencia, en lugar de consultar el Registro de Audio, —fundamento del juicio oral— ella excluye tan decisiva prueba y falla como si no existiera. ¿No es eso prevaricación?

En síntesis, lo que a primera vista es el caso de un viejo mañoso que se niega a autorizar a un hijo suyo ir en “gira de estudios”, tiene bajo fondo una trama más profunda. Su propia madre empeñada en negarle papá, su amable abogado protector, el colegio, una jueza suplente, todos parecen conjurarse en favor de la sustracción.

¿Qué hay detrás de esto? ¿La venganza por no haber yo respondido como la madre del niño hubiera querido cuando quedó embarazada? ¿Un plan para llevarse al extranjero a un talentoso y bien parecido joven? ¿Miedo de que ante una sicóloga del Juzgado de Familia, como la indicada por la jueza Vymazal, él revele algo? ¿El ideario nazi de familia a la usanza de la Colonia Dignidad? ¿Una red de almas dolidas que se desquitan con los niños? ¿Un caso de amor griego?

Es por no ser capaz de responder dichas interrogantes que pongo en conocimiento del Ministerio Público estos delitos. Es mi deber ciudadano exponerlos a fin de ser resarcido del daño moral sufrido; de que ese mismo grupo de sentimientos antinaturales no siga quebrantando la ley y de que sirva de escarnio público a quienes conculcan el derecho del padre y del hijo a quererse.
Le saluda atentamente,

(Firmado) PABLO HUNEEUS COX

Adjunto:
—Certificado de nacimiento de Camilo Jesús Huneeus Guzmán.
—Certificado de Viajes emitido por la Policía de Investigaciones.
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Van ya 83 días, dos meses y veintiuna noches, que lo sacaron del país sin que tenga noticia alguna de su paradero. Salvo el consabido aviso de depositarle a su mamá lo que antes yo destinaba a pagar directamente el colegio y mesada de Camilo, nada sé de él. Ni un saludo de navidad, nada.

Supe por la PDI que a comienzos de diciembre se lo llevaron por el aeropuerto de Pudahuel, en un vuelo a España. A pesar de la llorosa presencia de su madre, Policía Internacional no quería darle la salida, pero la pronta intervención de su abogado protector, quien produjo en el aeropuerto no sé que papeles, hizo posible consumar el embarque.

Por otro lado, tuve confirmación de que efectivamente no formó parte del programa académico de la gira, por lo que en Europa se separó del grupo.

Con esto, mi plan de aprovechar el verano para integrarlo al resto de sus hermanos –mis otros tres hijos– fracasó completamente. ¿Y por qué?

¿Cómo saber qué han hecho con el niño, qué gente lo rodea, con qué intenciones?

Santiago, 22 de febrero de 2007, Ref. RUC 0700101405 – 0.
Señor don Alejandro Ríos Carrasco
Fiscal jefe de la Fiscalía Local de Osorno
Ministerio Público
Osorno.

Señor Fiscal del Ministerio Público:
Luego de explicar el caso a la Policía de Investigaciones, PDI de Osorno, y de enterarme que la audiencia de juicio oral del 16 de febrero fue postergada el día antes, quedo con la rara sensación de enfrentar allá una bien urdida red de apoyo al crimen denunciado.

Gente educada y de buena situación no hace esas cosas, parece ser la creencia general. Menos, si es madre. ¿Y la doctora Ivonne Jäger, de Puerto Montt, que intentara dos veces envenenar a su “bebé “de diecinueve años? (Estaba celosa que tuviese pareja. Cinco años y un día de cárcel fue la sentencia por el delito de parricidio frustrado en contra de su hijo, Andrés Vienne) ¿Y la abogado Raquel Weitzman (QEPD), quien en vez de inscribir a su hijo Claudio como descendiente del jurista Álvaro Bunster, catedrático de las universidades de Chile y de Oxford, lo pasó como retoño del dirigente comunista Volodia Teitelboim Volosky?

El físico Claudio Bunster (ex Teitelboim), quien en 1999 obtuvo el Premio Nacional de Ciencias Exactas por su trabajo sobre teoría cuántica de la gravitación, y es actualmente director del Centro de Estudios Científicos de Valdivia, ha dado varias entrevistas sobre el tormento de crecer a contrapelo de los instintos naturales que llevan al verdadero padre.

Él sabe en carne propia lo que significa para un menor ser entregado a padrastros impuestos por la fuerza y haber sido privado de una relación fluida con su familia. Sabe él bien, la efectividad de la red de apoyo (en su caso el Partido Comunista) en la consumación de tan cruel abuso de la inocencia infantil.

Son estas consideraciones, señor Fiscal, que me impulsan a presentarle nuevos antecedentes sobre la red de apoyo con que ha debido contar la autora para consumar la sustracción del menor. Digo “ha debido contar” porque un ilícito así de profundo no puede efectuarse en un vacío social, como quien se afana a hurtadillas un dulce del Líder.

Para transgredir códigos éticos tan básicos a la vida en sociedad, como es el cuarto mandamiento (“Honrarás padre y madre”) debe necesariamente contar con un grupo primario de legitimación conductual. Tales formas ilícitas de asociarse para quebrantar normas éticas de la sociedad pueden ser informales, apenas visibles de corta duración, llegando frecuentemente a desvanecerse sin dejar más rastro que el daño infligido al orden natural.

También puede alcanzar la forma de organizaciones altamente estructuradas, como las empresas transnacionales dedicadas a traficar esclavos, el narcotráfico y la Colonia Dignidad de Paul Schaefer en Parral, cuyo andamiaje institucional entero sustenta la pederastia como razón de ser.

Todo, absolutamente todo en Villa Baviera, –sus rejas, la indoctrinación de sus colonos, la separación de los padres de sus hijos y las prácticas esclavistas de trabajo– apunta a un sólo norte que es permitirle a sus jerarcas saciar con carne fresca sus aberraciones afectivas. Esos viejos aman a los niños.

También puede ser una telaraña invisible de apoyo del crimen, un acuerdo no escrito ni formalizado de mantener tierra adentro al príncipe perdido.

Por no tener el signatario el gusto de conocer personalmente a los confabulados, ni saber mucho de sus orientaciones, tarea propia del Ministerio Público, sólo puedo aportar, sin perjuicio de los antes mencionados, algunos nombres, a saber:

MARÍA INÉS BOMVIN ESPINOZA, 7.165.225–4, veterinaria domiciliada en Av. La Dehesa 2288, Lo Barnechea. Ofició de madrina en el sacramento del bautismo impartido a Camilo (entonces Tompkins) en la parroquia de Viña del Mar. Si bien tiene un hijo, Camilo es su regalón. Por sus deberes de madrina ante la Iglesia, bien podía haber mediado entre papá despistado e hijo perdido. Su silencio sugiere encubrimiento, sino complicidad, de la sustracción.

Téngase presente que la madre de Camilo también es veterinaria (Universidad Austral, 1983) y que entre mujeres profesionales, artistas y actrices pasados los treinta se ha desatado la moda de tener guaguas mascota, para criarlas sin presencia ni noticia del padre. Divierten, compensan frustraciones afectivas de la mujer sola, pero usar así a los niños es devaluar la condición humana.

MARÍA ELIZABETH KELLER ROJAS, la “tía Elizabeth”, profesora de inglés domiciliada en calle Antonio Ballet 50, Dep. 205, Providencia. Antigua amiga íntima de la madre de mi hijo. Sabe todo, la apoya en su rara afectuosidad, y respalda la presión sicológica que han ejercido sobre el menor a fin de preservarlo en cautiverio.

JOSÉ WILFREDO GUZMÁN GONZÁLEZ, 4.059.294–6, domiciliado en Av. Montenegro 2267 Dep. 209. Ñuñoa. Nacido en 1937, fue amigo del abuelo materno de Camilo, don Camilo Ignacio Guzmán Heughan (QEPD) y actualmente es socio con la mamá del menor en la “Sociedad Agrícola e Inmobiliaria El Refugio Ltda.”. Las veces que he visto a Camilo, se aloja en ese domicilio con su mamita y una vez que vino ese hombre a dejarlo a mi casa, el joven mirando a mi esposa y a mí dijo:
—Qué bueno que mi tío ahora sabe cómo llegar a esta casa.
— ¿Por qué? —inquirí.
— Porque va a traer su escopeta para venir a matarlos, — replicó.

En llamadas telefónicas a mi esposa, él se jacta de su entrañable relación con el niño, de pagarle colegio y dentista y cómo se reían con don Camilo Ignacio cuando “la vieja salía a perseguir al Pablo con su revólver”.

“Entre broma y broma la verdad asoma”, dice el refrán. Según informe del Ministerio de Defensa Nacional que entregué a la PDI, la abuela mantiene en Chacayal un revólver Smith & Wesson calibre .38 y un rifle FAMAE de 18 tiros, armas que sería prudente retirar junto a una escopeta que tanto mi hijo como su dulce mamacita suelen mencionar.

CARINA ALEJANDRA HENRÍQUEZ LONCOMILLA, 14.096.495– 6, secretaria de Administración y Finanzas de la Deutsche Schule de Osorno. Ella fue la encargada de comunicarme en 2005 que a pesar de pagar yo su colegiatura, “por su edad no puede Vd. actuar de apoderado en este colegio”, ni recibir notas ni comunicación alguna.

A lo anterior, se añade la causa del Juzgado de Letras de Río Negro que mencionara en la denuncia original. En sus 23 fojas da la autora variados motivos para cambiarle a Camilo su apellido Tompkins por Huneeus, menos ¡vaya olvido!, que es hijo mío. ¿No es eso falsificación ideológica, perjurio o ultraje a las buenas costumbres?

Por último, si lo anterior fuera poco para configurar el crimen perpetrado, tenga a bien considerar el manifiesto a viva voz de la propia madre de Camilo en el juicio de alimentos: “Yo, agradezco no sé, a Dios seguramente, porque creo en Dios, el haber mantenido a mi hijo lejos de el Sr. Huneeus, y lamento sí que realmente sea su hijo.” (RIT C-212-2005, CD Audio)

Consultada meses después sobre esa declaración, lejos de mostrar arrepentimiento, me dijo estar dispuesta a repetirla donde fuera.

¿No le basta, señor Fiscal del Ministerio Público, con todos esos antecedentes para ordenar una investigación a fondo de este asunto?

Le saluda atentamente.

PABLO HUNEEUS COX

Adjunto:
—Causa 59.97, Nº 17.474, del Juzgado Civil de Río Negro.
—CD de Audio con la confesión de Anita Guzmán Valdeavellano de mantener preso a mi hijo.
—Foto de Camilo Huneeus en cautiverio.
—Registro de nacimiento donde ella, de su puño y letra, falsea la identidad del niño.
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En próximas entregas: de lo que pasó por confiar en el Ministerio Público y sus inefables fiscales. También es terrible.

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